miércoles, 5 de agosto de 2009


Te crucé .. de repente, sin saber que te encontraría nuevamente, sin pensar que un día como hoy te volvería a ver. Llevabas ese caminar lento, ese mirar pausado, ibas sin prisas, ibas como deteniéndote, cada vez, un poco mas. Observando detalladamente cada objeto, cada espacio, cada persona… Todo a tu alrededor parecía no tener tiempos, ni limites. Desde donde te observaba te veías tranquilo, despreocupado y cada movimiento que realizabas era tan pausado, tan suave. Te veías tan lleno de sueños y de vida. Estabas intacto, aun conservabas esos ojos cansados y tristes, y esa sonrisa leve que mas de una vez me llenaba de vida. Se que siempre fuiste feliz. Pero para una persona que te conoce tanto como yo, logra darse cuenta muy fácilmente que en el fondo tienes un vacío, ese vacío que muchas veces te llena de soledad, de tristezas, de angustias, de lagrimas, de noches solitarias, de amaneceres oscuros, de días nublados, de horas interminables, de una rutina que se vuelve aburrida, de una vida que ya no dan ganas vivirla. Se que eres fuerte, pero algunas veces, aunque no quieras CAES. Se que extrañas, pero algunas veces, aunque te haga mal RECUERDAS. Se que ríes, pero algunas veces, aunque no te lo permitas LLORAS. Creo que podría estar horas observándote, aunque sea de lejos y decir tantas cosas como verdades sean de TI. Pero lo único que no me atrevería a decir es que: AUN TE EXTRAÑO.